La confusión gana terreno a la cordura, mi mente se encuentra en un
estado de ofuscación. Tanto claros y bonitos paisajes invaden mi mente
como lo hacen tétricos parajes. Es de esas veces que mi sonrisa es causa
de otra, que mis lágrimas son causa de las ajenas, que mis abrazos no
vienen causados por cariño, si no por el frío de la situación.
Ansío con infinitas ganas la fusión de su piel ante mi mirada, su voz erizando mi nuca, sus labios rozando mi cuerpo. Es un momento de ínfimos recuerdos, de siniescos pensamientos, pero a la vez de cálidas miradas de besos de esos que antes me dabas. Anhelo aquellos lugares que nuestras almas conquistaban tanto como añoro aquellos cetrinos ojos.
Pero en contra de esto se haya la verdad, donde tus besos no eran más que un placebo para amedrentar la realidad. Pero realmente,¿ a qué llamamos verdad? Esa "mentira" me hizo feliz, quizás mereció tu mentira pero ahora causa mi sufrimiento. Mi mente me advertía a cada paso, pero mi corazón avanzaba hacia mi felicidad, lo cual no trajo más que eterna amargura.
jueves, 13 de diciembre de 2012
martes, 25 de septiembre de 2012
Situaciones enervantes, oblicuos sentimientos.
Se me desgarra el alma con solo observar movimientos en tu corazón no dirigidos a mi sonrisa, mi perspectiva desvaría en cuanto tu mirada brilla y ese inocuo resplandor no es causa del mío.
La perpetuidad de estos sucesos hace trascender en mí más que simples sentimientos, más que amor o pasión. Lo que causas en mi persona no tiene definición alguna, quiero tenerte a mi lado, sentirte en cada momento, pero a su vez no te deseo, no necesito tu presencia para sentirme afortunada. Es algo extraño, sí, pero un beso tuyo haría de mí la persona más feliz de este cínico mundo. ¿Y sabes qué? Que cada noche siento tu presencia al otro lado de la cama, aunque ausente estés, me observas en la oscuridad y me susurras un "siempre", despacito, muy despacio y bajito, muy bajito, porque es algo nuestro y de nadie más, algo que hace referencia a nuestras almas, que aquel día en ese triste parque se unieron, para algún tiempo después separarse. Pero eso no es del todo acertado, mi alma sigue apegada a la tuya, yo te siento cerca, sé que estás aquí y que hasta que yo no te lo diga, no te irás.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Sueños.
Anoche soñé contigo, soñé que te amaba y que tu me amabas, mi ingenua alma era feliz, y tus deseos yo cumplía pues satisfactorio era para mí.
De mañana temprano me levanté, miré al sol saliente de entre las montañas que rodean la ciudad y a la luna que se escondía tras los edificios de las afueras. Hice algunas tareas de la casa y saqué a pasear a mi mascota, todo esto sin que lo que esa noche había sucedido saliera de mi cabeza. Parecía tan real, tan bonito... Que creo haberme vuelto a enamorar.
Tu faz reflejaba la felicidad que te causaba tenerme entre tus brazos, tus cetrinos ojos brillaban bajo la luz de la luna que esa noche completa se vislumbraba, tus manos se mostraban inquietas zarandeando el anillo con el que te acababa de obsequiar, tus esquivos labios me otorgaban minuciosos besos, tus palabras resvalaban por mis oidos hasta provocarme sensaciones insospechadas. Pero en el mejor de los momentos todo se nubló, el cielo oscureció y tu mirada dejo de brillar, te levantaste del césped en el que echados estábamos, y sin razón aparente, te fuiste. Me quedé sola, vacía, como jamás me había sentido.
Al despertar me di cuenta que engañarme no me sirve de nada, no había dejado de quererte, seguías ahí. Pero mi subconsciente había trasladado toda la informacion sobre ti a su territorio, debido a que esto me dañaba y por suerte o por desdén se había dejado una puerta abierta mientras dormía, por ahí escaparon nuestros recuerdos y se mostraron en un sueño que ha servido para mucho y para poco al mismo tiempo. Vete, no te lo impediré, pero que sepas que te amé, te amo y te amaré.
domingo, 12 de agosto de 2012
Me sobrecoge la idea de amarrarme a situaciones, a recuerdos, pero a la vez me alboroza de un ináudito modo.
Mi existencia se regocija en el amargo sabor del afecto y ufana me advierto de ello, sobre todo ante la pasmosa mente en la que me envuelvo.
Mundos herméticos contra la entrada pasajera de los prejuicios, nimiedad de pensamientos ajenos. Todo lo que ansiaba en mi vida al fin conseguido, me advierto orgullosa de la trivialidad de mi raciocinio.
Mi existencia se regocija en el amargo sabor del afecto y ufana me advierto de ello, sobre todo ante la pasmosa mente en la que me envuelvo.
Mundos herméticos contra la entrada pasajera de los prejuicios, nimiedad de pensamientos ajenos. Todo lo que ansiaba en mi vida al fin conseguido, me advierto orgullosa de la trivialidad de mi raciocinio.
miércoles, 27 de junio de 2012
Realidad.
¿Dónde estás? ¿Por qué te has ido? Me agradaba tu presencia, ¿por qué desapareciste?.
Sí, te hablo a ti, felicidad, hablo a la unica sensación que cubría mi vida hace unos días, a ese estado en el que me sentía ufana de mi existencia, orgullosa de mi estancia en este dichoso mundo. ¿Qué ha ocurrido? No entiendo nada, advierto mis pertenencias, todo aquello que tengo... Pero no me hace feliz, en absoluto. Me falta algo, algo que obstruye mi camino hacia una alegría constante.
Quizás sea hora de exteriorizar mis pensamientos,¿por qué no?¿qué me lo impide? Simple, me lo impide los valores en los que se sostiene la sociedad de hoy día, valores que quizás no sean los correctos, convicciones que nos inculcan desde que nacemos y que si nos salimos de ahí ya no es lo correcto,¿quién ha impuesto esto?.
Tenemos unos principios según nuestro gobierno y religión, pues esto es lo que falla, estos dos poderes nos someten a ideales ficticios, ideales que solo conllevan al sufrimiento de muchos y a la dicha de unos pocos. Por ello y por otros temas mi vida y supongo que la de muchos otros se encuentra encarcelada en una sociedad cerrada, con una supuesta libertad que en realidad no existe. Y así vivimos en un mundo de mentiras.
Por ello, la felicidad de las personas se extingue, desaparece por el hecho de no poder expresarnos con total nitided por el miedo a la represión de las personas que sí te importan.
martes, 26 de junio de 2012
Diamante Mandarín
En un oscuro océano bañado por un esplendoroso amanecer, una nube negra, que empañaba el paisaje, se acercaba surcando el horizonte, delante de esta, una bandada de Diamante Mandarín escapaba de ella como sus delicadas alas les permitían.
Estas aves son coloridas
dependiendo de su sexo, los machos desprenden color de cada partícula de su
diminuto cuerpo, vivos colores nacen de su ser para mostrarse en cada zona
visible de todo él y las hembras son hermosas a su modo, a pesar de ser casi
enteramente grisáceas, dos pequeños coloretes blancos asoman en sus mejillas y
su pico rojo ilumina su vuelo en la altura.
Una de esas coloridas aves quedó
atrás, pues su insignificante cuerpo no era rival ante el viento que la tormenta presentaba, se precipitó
hacia el vacío y cuando parecía caer en picado, se deslizó cual pluma surcando
el viento, pero aun así, seguía descendiendo sin control alguno. Mientras caía
se dio cuenta de la hermosura del paisaje, todo era negro, oscuro, provocado
por la mezcla entre la tormenta allí presente
y esa gran masa acuosa que se balanceaba a sus pies, entonces descubrió
la soledad, esa bonita y relajante sensación, se enamoró de ella, respiró y se
dejó llevar. Nunca antes había experimentado aquello, siempre amarrado a aquella
bandada que de pequeño le habían otorgado, por una vez en su corta vida se
sintió libre, no requería a nadie de su especie ni de ninguna otra, todo
dependía de él.
De repente salió de aquel sueño que
inútilmente le invadía, debido a que las aguas de ese estrepitoso mar, en el
cual no se había fijado, estaban más alteradas que en las últimas semanas y sin
darse cuenta se sumergía en esas espirales de agua incontroladas.
No podía respirar, el agua empezaba
a inundar sus pulmones y le oprimía toda su materia. Corrientes azotaban su
colorido rostro sin el mínimo descanso. No paraba de girar como si un remolino
se hubiera apoderado de su fuerza. Una de esas corrientes la llevó hacia la
superficie y por un momento creyó salir, respirar de nuevo, pero tan solo
fueron unos instantes, otra vez sentía la oscuridad marítima en su ser, todo
era negro, la vida se le empezaba a escapar, no sabía a que medio recurrir para
salvarse, para volver a ver a esos pájaros que anteriormente había despreciado
pero que ahora ansiaba volver a sentir, no sabía que hacer, la mente se le
empezaba a nublar. ¿Cómo actuar?
En un momento inesperado saco
fuerzas de lugares que desconocía, aleteó, sus alas se movían de arriba a abajo
como nunca antes lo habían hecho, su cabeza asomó de entre las aguas, pero una
ola arremetió contra ella, la sal del mar se filtraba por su lagrimal y
enrojecía sus minúsculos ojos, el dolor y el cansancio se apoderaba de él, pero
sabía que podía, sabía que recorrer tantos kilómetros anualmente le debían
servir de algo y se acordó de su infancia. Cuando tan solo era un polluelo su
madre le enseñó a volar, gracias a ella conocía todas las técnicas existentes
de como utilizar esas alitas como grandes hélices a la hora de volar. Pero en
este caso no se trataba de aire, era agua, y esa sensación de frío recorría
todo su ser. El hecho de haber recordado a su madre le dio las fuerzas
suficientes de volver a intentarlo y esta vez si lo consiguió, sus alas
aleteaban de un modo incesante. Vislumbró las nubes que le habían derribado con
anterioridad y voló hacia ellas, su mayor dilema era el peso de sus alas, al
estar mojadas, se había incrementado notablemente.
Por la diferencia de temperatura
entre el mar y la zona exterior, un vapor naciente de la superficie acuosa
impedía la vista más allá y por ello a nuestro pajarito se le complicó aún más
su trayectoria, y las fuerzas precisamente no es que le sobraran.
En un momento inesperado, un gorjeo
se escabullía de la tormenta y el diamante mandarín que acababa de salir del
agua lo interceptó y rápidamente supo de quien se trataba, era un ave
esplendorosa de la cual había sentido envidia en varias ocasiones, un galán del
mundo aviar y un gran pájaro, era su hermano, de ahí que hubiera ido a ayudarle
o al menos a ver como se encontraba. El pájaro recién llegado se sorprendió
ante la estampa allí presente, el pájaro que más quería estaba mojado, triste y
eso le corrompía el corazón. Entonces decidió amarrar sus dos patas a la zona
occipital y a parte de la espalda y tiró de él hacia arriba, un brillo de
esperanza se encendió en los ojos del ave que colgaba, el cual se sintió
avergonzado por la necesidad de que su hermano le cuidara y echó a volar por
sus propios medios. A pesar del adormecimiento de gran parte de su cuerpo,
volver a volar no le supuso mucho esfuerzo.
Las dos aves, juntas, se dirigieron
a esas oscuras nubes, se dieron fuerzas con la mirada y agitaron cada ápice de
su cuerpo con el fin de que nada les dañara.
Su vuelo les resultó el más largo de sus vidas,
parecía que esas nubes se alejaban a cada aleteo que daban, pero estaban ahí,
sabían que llegarían, por tanto, le pusieron mucho empeño.
Al llegar a las nubes temían que
alguno de esos relámpagos les pudiera alcanzar, pero por suerte no fue así y
consiguieron alcanzar su propósito.
Una vez al otro lado de las nubes un resplandor cegó a los dos pájaros y
sonrieron interior y exteriormente. Se dirigieron hacia esa luz, sabiendo que
era su salvación, pararon el vuelo y se mantuvieron en altura estable. A lo lejos
se divisaba el resto de la bandada, se unieron a ellos y se dirigieron a su
próximo destino, su hogar, donde su madre les esperaba ansiadamente.
De aquí podemos obtener una gran
moraleja. Por muy adversa que pueda ser la existencia, por muchos altibajos que
podamos encontrar, por muchas veces que caigamos, siempre, a no ser que se trate de la muerte, podemos
salir de esa situación.
También es cierto que a veces a
nosotros solos nos cuesta llevar algo a cabo, pero siempre habrá alguien
dispuesto a ayudarnos a conseguir salir de un problema o llegar a nuestros
propósitos. Para poder llegar a esto, es cierto que hay que tener fuerza y
mucha voluntad, pero merece la pena siempre y cuando nuestro objetivo sea
encontrar esa luz.
D'Ascoli
lunes, 2 de abril de 2012
Espero, desespero.
domingo, 18 de marzo de 2012
Días que no terminan, horas que no concluyen, segundos eternos, lágriman ínfimas. Añoro cada instante del pasado donde la felicidad era parte de mi persona, donde las sonrisas abundaban. Lugares coloridos chocaban en mi mente, ahora, paramos siniestros golpean mi conciencia. Desespero en cada intento de ser yo, de que no incumba en mi vida pensamiento ajeno alguno. El problema es la importancia emergente que abstengo hacia ciertas circunstancias, hacia ciertos lugares y personas. Anhelo con dificultad infinita la manera de ver el mundo en el pasado. Añoro mis numerosos instantes de felicidad extrema. No puedo, exploto.
Una bonita representación de mi vida.
Necesitas despejarte, caminar un rato. Decides ir por un sendero distinto al habitual, que siempre había estado ahí pero tu no te percatabas de su existencia. Te adentras en su maleza, las ramas según abanzas cierran tu paso, te arañan tu faz. Pero debido a que no puedes dar marcha atrás, sigues adelante, observas como la luz cada vez es más tenue, pues aun sin darte cuenta, los minutos pasaban. El sol empieza a ser ausente, las fieras de la noche salen a tu caminar, huelen tu miedo, necesitan tu carne, de ti se aprovechan. Como bestias que son, te hacen sufrir, tu muerte es lenta y afligida, los feroces animales te miran mientras forcejeas, es sus ojos se advierte la luna más grande lo habitual. Y de repente un intenso brillo te cega, piensas que el sufrimiento ha acabado, que tu vida continua, vienen a salvarte, pero no es así. Después de todas esas bonitas ilusiones de salir adelante, de volver a ser feliz, el gran destello deja de estar ahí, no resplandece. Vuelve la oscuridad, peor que nunca, tus ojos inyectados en sangre se cierran, tu pecho deja su vaivén, su corazón apresura sus ganas de latir en un necio intento pero no es suficiente, ya es tarde. Esas fieras han acabado con tu existencia, con tus ilusiones, con tus ganas de vivir.
Sí, esta es una bonita representación de mi vida.
Sí, esta es una bonita representación de mi vida.
viernes, 16 de marzo de 2012
Adiós mundo.
Lástima, eso advierto en mi respirar, en cada lágrima que derramo. Puedo observar como me extingo poco a poco, como mi vida se escabuye de entre mis dedos. Mi umbral de dolor es escaso, fácil de superar, por desgracia es sobrepasado constantemente.
Me estoy consumiendo, me atasco en cada vaivén que está triste existencia me ofrece. Hoy me percato de que podría desaparecer y que todas esas personas que me importan no se darían cuenta, no notarían que mi presencia no está ante ellos.
Pero el daño ya está hecho, es irreparable, me siento desnuda ante la multitud. He procurado ser la mierda que los demás querían.
Pero no puedo más estoy alejandome de lo oscuro, preveo una época dorada, sentirme plena y libre. Voy a por ello.
Me estoy consumiendo, me atasco en cada vaivén que está triste existencia me ofrece. Hoy me percato de que podría desaparecer y que todas esas personas que me importan no se darían cuenta, no notarían que mi presencia no está ante ellos.
Pero el daño ya está hecho, es irreparable, me siento desnuda ante la multitud. He procurado ser la mierda que los demás querían.
Pero no puedo más estoy alejandome de lo oscuro, preveo una época dorada, sentirme plena y libre. Voy a por ello.
lunes, 23 de enero de 2012
Hazme sentir de todo menos tristeza, dame de todo menos problemas. Quiero estar a tu lado, sentirme amada, querida, por la persona que más admiro. Creía que mi vida se espumaba, puado obviaba tu carencia hacia mí, hace escasos días me percaté de que no era así, de que alguna preciada palabra podría escabullirse de tus labios hacia mis oídos, de que ese "imposible" podía ser más que un significativo "quizás". Me aclamé feliz, me sentí demasiado viva, pero la vida se va y así me ocurrió. He vuelto a caer, a deslizarme por los montes de tus mejillas sin necesidad de respirar. Me he mostrado cínica hacia lo que no sabía, precipitarme no fue una buena opción. Ahora caigo, desfallezco, sé que mi alma es víctima de mis malas decisiones de mis rarezas fingidas. Cada indeseado segundo que surge de la nada me arrebata mi corazón, me hace desvariarar y fingir, fingir sonrisas diarias. Observo como mi existencia gotea como arena en su reloj, veo como se va yendo todo lo que deseé, todo lo que amé. Una vida no tengo, no, a el sufrimiento no se le debe apellidar vivir, el desdén que me invade me muestra oscura, seria hacia los demás, apática. Te necesito más que nunca y no te obtengo de ningún insospechado lugar. Percato desvergüenza y antipatía en el bosque de tus ojos y lo quiera o no duele.
miércoles, 18 de enero de 2012
¿Amor o razón?
Quizás estemos hechos para pensar, para discurrir sobre algunas cuestiones, para efuscarnos sin remedio alguno. Pero también estamos hechos para amar, para sentir un lazo con algunas personas. El problema viene cuando intentamos unir las dos, en algunos individuos puede más el amor, para otros, fríos y perversos, es la razón. El amor es un sentimiento por el cual experimentas lo más precioso que puede existir pero también el dolor absoluto. El ser humano está hecho para mar y ser amado, cuando una de estas dos partes desvaría, empieza el trastorno. Hay momentos en los que crees amar, pero tan solo es una obsesión, una obsesión hacia esa persona que tanto te llama la atención. Le ves en todos sitios, le sientes en todos los lugares, le respiras en cada rincón. Pero la razón es frecuentemente usada también para el aspecto del amor y no sabemos equilibrar las dos partes. Tanto el amor como la razón son básicos en la vida y hay que complementarlos de forma adecuada. Si amas, tienes suerte, es algo poco común en la sociedad de hoy en día.
miércoles, 11 de enero de 2012
Mención incesante.
La desesperación se apodera de mi cuerpo, resurge hacia mí esas ansias de vagar por las llanuras de tu mente. Vuelvo a necesitar esa predilección a tus fanales, anhelo esos momentos incesantes contiguos. Hogaño me percato de que tu dicción no era más que un lamento, por la necesidad de mi ausencia. Mi escasa presencia obscena la encontrabas, morimunda era y contradictoría se expresaba. Mi notoriedad en ti, escasa se observaba y así estaba. Preciso un hedor al que agarrarme, con el que soñar cada noche y rememorarlo como algo frágil y sustentoso. Mi vida se amarra a un triste mención que se evapora más cada segundo que trascurre.
lunes, 9 de enero de 2012
.
Momentos de esos en los que no sabes como actuar, como dar los pasos, si dar la razón a los sentimientos o a la cabeza, si mirar al frente o quedarse donde te encuentras. Deseo por medio de todo que mi alma no se vuelva a desvanecer como aquella vez que tanto perduró. Quiero moldear mi imagen a mi gusto, y no al de los demás, espero que el tiempo no se demore tanto como mi espera a tu llegada, espero que esta vez sepa ser yo, que esta vez, sepa conservar mi pensamiento más de 1 día, que lo que mi cerebro me indica en este instante lo siga haciendo. Siento una corriente de aire tenebroso, tétrico y mortal, que me gusta y que quiero sacar al exterior. Me veo incapaz de amar, de sentir, y es todo cierto, sé que mi vida puede ir a mal, pero amo lo malo, perverso y frío, amo la soledad. Algunos me llaman rara, otros friki, pero me da igual, he aprendido que lo unico que debe ser algo para mí es mi persona, si me gusta lo paranormal, raro y oscuro pues me gusta. No hay más, mi personalida debe de gustarme de fascinarme, he de hacerme ha ella. A partir de ahora soy yo, sin complejos ni miramientos absurdos.
sábado, 7 de enero de 2012
Infinito.
Estremecerse al contagiarme tu tristeza, conseguir una mirada penetrante de esas que queman, estacionar los sentimientos en el alma que duele. Todo lo causas y causaste, íntegra me mataste. ¿Por qué no me sustenta refugio alguno? Necesito tu calor, tu imagen no me es apta para persistir, necesito tu aliento, tu faz cerca de mi rostro, tu plácida voz que desconozco susurrando en el instante en que me apasiones. Consigo subsistir dado que tus palabras llegan a mis sentidos, ahora mismo, no sé por qué, pero te añoro. Anhelo a un individuo que jamás he vislumbrado, a la que jamás he tenido el valor de enamorar.
Lo creas o no, tus lágrimas son las mías, tu sufrimiento también, quizás la intensidad varíe, pero verte mal me atraganta, hace que mi existencia se estanque, que la salud de mi alma desvaríe, que ansie verte y comprobar que lo que desconozco es perfecto. Una palabra tuya me queda añurgada, me acalora, pero me mata.
Conoces ese cosquilleo en el estómago cuango hablas con esa persona, multiplicalo por infinito y sabrás lo que experimento cada vez que veo tu nombre o leo tus palabras.
Lo creas o no, tus lágrimas son las mías, tu sufrimiento también, quizás la intensidad varíe, pero verte mal me atraganta, hace que mi existencia se estanque, que la salud de mi alma desvaríe, que ansie verte y comprobar que lo que desconozco es perfecto. Una palabra tuya me queda añurgada, me acalora, pero me mata.
Conoces ese cosquilleo en el estómago cuango hablas con esa persona, multiplicalo por infinito y sabrás lo que experimento cada vez que veo tu nombre o leo tus palabras.
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