miércoles, 27 de junio de 2012
Realidad.
¿Dónde estás? ¿Por qué te has ido? Me agradaba tu presencia, ¿por qué desapareciste?.
Sí, te hablo a ti, felicidad, hablo a la unica sensación que cubría mi vida hace unos días, a ese estado en el que me sentía ufana de mi existencia, orgullosa de mi estancia en este dichoso mundo. ¿Qué ha ocurrido? No entiendo nada, advierto mis pertenencias, todo aquello que tengo... Pero no me hace feliz, en absoluto. Me falta algo, algo que obstruye mi camino hacia una alegría constante.
Quizás sea hora de exteriorizar mis pensamientos,¿por qué no?¿qué me lo impide? Simple, me lo impide los valores en los que se sostiene la sociedad de hoy día, valores que quizás no sean los correctos, convicciones que nos inculcan desde que nacemos y que si nos salimos de ahí ya no es lo correcto,¿quién ha impuesto esto?.
Tenemos unos principios según nuestro gobierno y religión, pues esto es lo que falla, estos dos poderes nos someten a ideales ficticios, ideales que solo conllevan al sufrimiento de muchos y a la dicha de unos pocos. Por ello y por otros temas mi vida y supongo que la de muchos otros se encuentra encarcelada en una sociedad cerrada, con una supuesta libertad que en realidad no existe. Y así vivimos en un mundo de mentiras.
Por ello, la felicidad de las personas se extingue, desaparece por el hecho de no poder expresarnos con total nitided por el miedo a la represión de las personas que sí te importan.
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